Más anécdotas de tía Nines

Acabábamos de llegar de Murcia a Santander a pasar las vacaciones de verano y mis hijos junto con los Santos Iglesias se pusieron a jugar al escondite por la huerta y Alejandro que tendría unos doce años se escondió tan bien entre unos árboles que cuando se puso de pie se dio con una rama de uno de ellos y se hizo una brecha enorme y a continuación a Valdecilla, y le costó siete pundos de sutura.- Menos mal que le permitían bañarse sin mojarse la cabeza con un gorrito blanco que se le veía desde todas las partes. Así pasó la mayor parte de las vacaciones. Otra batallita.Eduardo y Paloma siempre juntos haciendo de las suyas. Era la hora de la siesta y en vez de dormir Edu se pintó con la lanolina de limpiar los zapatos blancos, toda la cara, brazos y piernas luego para quitárselo se necesitó estropajo y frotar mucho y pasó de blanco a colorado. Lo que no recuerdo es cuánto intervino Paloma en la hazaña

2 comentarios:

Jorge Santos dijo...

Me acuerdo de la ocasión, jugando al escondite en la parte delantera, aprovechando lo que para nosotros era la espesura del bosque.
En cuanto a Paloma y Edu, ¿No estuvieron también implicados en algún turbio asunto con el azul braso?

Paloma M. dijo...

¿Eso que es lo que es?
A ver si ahora os vais a cebar con Edu y conmigo, que aunque todos sabemos que fuimos la alegría de la familia, que sin nosotros habría sido una familia muy aburrida, el resto no os debeis quedar cortos en anécdotas.
Nacho tiene alguna buena en defensa de Estela, por ejemplo.
Y Jorge no era ningún santo, que yo sepa...