Por pequeña que sea la casa y grande el reloj, he acabado encontrando el hueco a propósito: en el salón (saloncillo, más bien), sobre parte de mi colección de obras de amigos, junto al aparato de aire acondicionado/calefacción, tapando convenientemente el enchufe.
Y funciona.
Sólo puedo decir una cosa más:
¡Gracias!
Alv

1 comentario:
Muy chulo Álvaro, te ha quedado muy chulo.
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